Vacaciones críticas en DVD Ediciones.com (verano de 2009)

¿La crisis es de pobres?, por David Refoyo


http://www.youtube.com/watch?v=TKk4NFnZeXs

Como vivimos largos tiempos de crisis_

Estoy cansado de la palabra crisis. Quiero unas vacaciones. Estuve en Lisboa y en Berlín y en algunos otros sitios pero no descansé lo suficiente. Cuando no es la prensa es la televisión. Yo no quiero hablar de crisis. No quiero oírlo ni una sola vez más. Por eso me gustaba Zapatero cuando decía que no había crisis, cuando decía que este tema era puro catastrofismo. Puede que se haya equivocado en sus corazonadas pero con no volver a Las Vegas, solucionado. Reconozco que yo he nacido para ser positivo, para ser millonario y no tener ningún tipo de preocupación. Estoy enamorado de Carmen Lomana desde que vi su aparición estelar en la televisión pública. Ella dio las claves de todo. Ni Obama ni Zapatero ni si quiera el supremo estadista Aznar tienen idea de qué va esto de la crisis. He aprendido a ser egoísta, a participar en organizaciones benéficas. Es gratificante. Sería maravilloso encontrar un balneario en el que, además de limpiar el estrés, pudiera limpiar mi conciencia. Una hermosa negra que purificara mi alma mediante cualquier rito ancestral. Sería maravilloso pero nadie invertiría en algo así con la que está cayendo. O eso dicen.

Cristiano Ronaldo y la Revolución de los claveles. Madrid 2.0_

Cuando el Barça ganó 2-6 en el Bernabeu, Madrid desapareció del mapa. Piqué lanzó su Little Boy particular. Hiroshima y Nagasaki son ciudades construidas sobre sí mismas. Sobre la ruina de Occidente. Florentino Pérez es un inversor chino. Le delatan sus gafas. La venta de órganos. Inaccesibles. Cristiano Ronaldo firmó su contrato en Casa Julio. Han cambiado Casa Julio para la ocasión. Ni si quiera lo cambiaron cuando estuvo Saramago. Los portugueses son la gente más adaptable que hay: Lusitania, Roma, España, Portugal y Unión Europea. No sé qué podrán ser mañana. Estoy enamorado de Madrid pero lo estaría más si Madrid estuviese cerca del Atlántico. Si tuviera un Río Tejo o un puente del 25 de abril. Cuando Gerard Piqué batió a Casillas los jugadores blancos metieron claveles en los fusiles blaugranas. Era la forma de decir basta. Era la sublevación silenciosa. Era el golpe de efecto que estábamos esperando. La chequera infinita, con la que está cayendo.

Confundes marginal con nunca me dan lo que yo quiero_

Todas las marcas están aquí. Si no estuvieran no existirían. Yo no tengo marca pero estoy aquí. Si pudiera tendría mi propia marca. De joyas o de ropa, no sé, de algo lo suficientemente elitista para abrir una tienda en Serrano. Ganaría dinero yo y lo ganaríamos todos. Podríamos poner una alfombra roja y un señor espigado con chaqué para abrir y cerrar la puerta. Eso a las señoras les gusta mucho. No he visto puertas automáticas con infrarrojos en Serrano. Eso lo hay en Fuencarral y en algunos pueblos. En Serrano hay señores con zapatos brillantes que abren y cierran las puertas. Las puertas de mi establecimiento estarían operativas siempre para que todas las señoras, a la hora que fuera, pudieran comprarse barcos o castillos en el Pirineo. ¿Acaso hay algo más democrático que elegir dónde gastar tu dinero a cualquier hora del día? Se trata de dar facilidades, de evadir algunos impuestos. Lo normal aquí. Ganaría dinero yo y lo ganaríamos todos.

Viene en el libro, si está escrito es que es verdad_

Adolf Hitler era un ser abominable que ahora bebe margaritas junto a Elvis en una playa del Pacífico. He leído por ahí que Elvis Presley está reencarnado en Manuel Vilas. Yo he visto a Manuel Vilas y no llevaba traje blanco con flecos blancos. Soy muy malo para los parecidos. Cualquiera de nosotros sería un perfecto Hitler. No es algo de lo que me sienta orgulloso, ni mucho menos. Yo podría dejarme un bigote ridículo y estudiar filosofía centroeuropea del siglo XIX. Yo podría confiar toda mi imagen a Gillette. Detesto el logotipo de las SS. Detesto todo lo que tenga que ver con Hitler y con la Comic Sans. Dicen que planea entrar en las librerías de Gran Vía para quemar libros. La quema será simple, no hay mucho donde elegir. Títulos de grandes editoriales, apoyados en fuertes campañas de publicidad y con argumentos espurios. Dicen que Adolf Hitler va a hacer una gran hoguera con todos los libros que compitan con su popularidad. La pérdida no es mucha, la verdad, aunque yo no saldré a la ventana para celebrarlo. Correré las cortinas y sacaré el champán de la nevera cinco minutos antes de ser servido, ésa es la clave.

Publicado el 17/9/2009

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