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Carmen Velasco

Carmen Velasco es
Doctora en Filología Hispánica, Teoría de la Literatura y de
Género, profesora y escritora. Sus publicaciones en este
siglo: novela, EnRedadas
(2003); novela corta, Crisálidas
(2004); libro de relatos, Más
humanas (2005); La
fortaleza de Q (Premio Ateneo de Badajoz de Narrativa
2005); relatos, entre otros: “Una visita familiar” (El
Extramundi, 2004); “Fe de vida” (Hijos y héroes, 2005);
“Quixote Nintendo” (El Quijote. Instrucciones de uso, 2005);
“Spiroot” (Mutantes. Narrativa española de última generación,
2007); ensayo, Musas
insumisas. Paradigmas
y discursos literarios de lo femenino
(2010). Sus textos y poemas han sido seleccionados en diversas
antologías españolas y latinoamericanas. Colabora en revistas
nacionales e internacionales, y en prensa. Prepara
una antología de narradoras y acaba de terminar un libro de poemas:
marzo. Administra el blog: http://mashumanas.blogspot.com.
***
CUATRO
POEMAS INÉDITOS DEL LIBRO MARZO
[11]
un
animal despiadado es aquel que taladra agujeros para fabricar un
silenciador, el silencio no calla muchas cosas [además no está
probada su existencia]
alarma
la rápida descompresión de la bala en el alma del arma, en el
cañón, preparada para evacuar un alma en once segundos: uno,
dos, tres [once]
un
animal implacable es aquel que mezcla ácido nítrico con ácido
sulfúrico, [hay tal tranquilidad en ese acto…] le añade
glicerina y eso basta, ya tiene un explosivo dispuesto para
funcionar
los
libros de historia no contienen este tipo de instrucciones de uso, el
animal, inflexible, las ha aprendido solo, como aprendió a
conseguir el fósforo: [polvo blanco, muy blanco] unas partes
de urea y una dosis de sal
entre
tanto, por campos grises se arrastran los gusanos sedientos de
venganza, entre tanto, en sótanos perdidos mandíbulas
talladas en piedra gritan, musitan, oran, sin advertir apenas
el olor nauseabundo de la química húmeda, adormecidos hace
tiempo los sentidos [en formol la compasión, la piedad, la
clemencia]
el
animal inclemente cumple pequeñas tareas para las que ha sido
preparado, haciendo tiempo camina por el metro, la ciudad
bulliciosa no tiene para él ninguna regla fija, hombres,
mujeres, niños, o jardines orinados por perros, todo parece
igual que una pistola incrustada en la boca del enemigo, [todos
tenemos el rostro de la muerte gateando por los tejados]
el
animal riguroso sube cincuenta pisos hasta la azotea [hay tal
tranquilidad en esa altura…] pulsa las teclas y calcula cómo
estallan los trenes de corto recorrido, recorrido muy corto, tan
corto a veces como perecedero, casi
fugaz, atajo burdo donde el azar es odio [el odio a veces se
lleva por delante el azar] mira hacia abajo, comprueba cómo
estallan cristales entre la parafina, el hierro vivo, candente,
vulnerable, los metales preciosos ahora al frío de la
mañana, mientras
que yo, entre tanto, vuelo [ impune] por el aire lleno de gas
nervioso, no entiendo nada, sencillamente muero
[8]
parece que fue
ayer todos juntos, especies, razas, clases, sexos, cadena
inseparable, promiscua, fusionada
eran los días,
gloriosos días, del mar, mapa infinito de ilimitadas redes que se
mezclan [se tejen] anillos rotantes, indiferentes
éramos
lo que éramos, libres intercambios, afinados microprocesos,
transferencias polimorfas, nada que agarrar, nada que proteger,
nada de lo que defenderse…
entonces
ocurrió, todo se trastocó, mutó [se enfrió] se transformó
en hielo
[6]
en
este punto de la encrucijada tu vida pende de un hilo
[lógico]
un
ángel aparece sentado en tu cama junto a la maleta, -love
me tender, dice, los compases del estribillo, melosos, se
ahogan entre interferencias, un ángel vestido de Elvis [de
doble de Elvis, en realidad] echando un vistazo de
reojo [mientras lees Alicia a través del espejo] susurra
tocando el crack guardado en el bolsillo -no hay motivo para el
arrepentimiento
miras
sus manos pegajosas, arañas blancas pegadas a las puertas, [el
correo aún no ha llegado] nadie a la vista sólo telarañas de
hilo blanco, catódico, acunan tus sentidos, agudizan tu olfato de
animal derrotado, fascinado por la imagen de un cuerpo presente,
fue
una opción cualquiera, mejor ésta que otra para ti, no hay
modo de saberlo, o tal vez sí cuando se lo lleven [de aquí ]
arcángel
firme, luchas por seguir viva, no te dejas degollar, algo
confirma tu derecho a la vida
[2]
hace
años ya, muchos años, intentó resolver el enigma de la
feminidad [cabezas con gorros
jeroglíficos, cabezas con turbante, con peluca, y mil cabezas
más, pobres, humanas] por última
vez, se dijo, [sin embargo] atención a todas aquellas que sean
mujeres, esto no les servirá: ustedes son el problema
las mujeres,
escribe, han hecho insuficientes aportaciones o descubrimientos a
la civilización [han inventado poco] les falta la capacidad y
el deseo de cambiar el mundo…
distraído por
el rítmico traqueteo de una máquina, levanta la cabeza para ver
a su hija en el telar [recapacita] vuelve a su tarea, recoge la
pluma y cambia de opinión, hay técnicas que ellas parecen
haber inventado solas…
Anna
levanta la vista, prisionera tal vez del pensamiento de su
padre, aparta el velo de su máscara soñadora, a millas de
distancia, perdida entre sus sueños, deseándolo todo y
[exactamente] nada
Publicado
el 15/7/2010
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