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Luis Miguel Rabanal Publica Música para torpes

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El poeta Luis Miguel Rabanal ha publicado recientemente Música para torpes, su nuevo poemario, en la editorial Baile del sol. Reproducimos a continuación dos poemas del libro, por cortesía del autor y de Baile del sol.

DOS POEMAS DE MÚSICA PARA TORPES

 
EXTRAÑAS

Cada día que pasa te jactas más y más
de esa leyenda oscurantista de la vida.
O acaso sea de la muerte.
Excepto tú nadie lo distingue,
la inquina que producen las horas terminadas
y las que ya no contemplaremos
jamás al amanecer, al irse
el sueño para siempre y los jadeos.
Excepto tú nadie lo distingue,
nadie, o eso te parece.
Es bueno verificar las peripecias
que enumeras sin cesar a las visitas,
serenan tu mirada como un reproche
y así creemos por momentos
en la inmensidad del desastre.
Son sombras que velan por ti.
Cuando tu cuerpo no se interesa
por el mundo infalible que aviva tus sentidos
cual tormenta, cual una gran disputa
que rifará tus miembros:
esta mano para que no se la coman los búhos
de la noche, este pie para acompañarte
cerca del brasero, este muslo que se resquebraja
sin que se entere, el muy bruto.
Es la aflicción ahora la dueña del colmado,
se mesa los cabellos
dándonos a entender que está desesperada,
que está cerca de aquí
para bañarse, por fin, como una faraona.
Son sombras que acceden a enfermar
lo mismo que un intruso,
señalan tu rostro para clavar en él augurios
raros, agujas de tejer, son tan graciosas.

MUCHEDUMBRES

Las palabras no describen el pesar
que nos aterra, es como si quisiesen descubrir
lejos de nosotros nuestra desmesura, así
nos hallamos un atardecer
ante el espejo que no refleja sino la sombra
de una sombra que bien podría asemejarse
a esto que ahora podría ser que somos,
un cuerpo aborrecible
o el envoltorio desempolvado de un tapir.
Ya ves que desde un principio
se desvanecen tus euforias por momentos
de miserias, no en vano dilucidas
escenas donde el temblor consideraba
ser menos cortés
que carterista, que loco cómitre en la niebla.
Cada vez que se asoma a la terraza
el rencor, cada vez que mira
bajo su desnudez y confirma que hay pus
y secretos, y techados de lata y una lluvia
formidable como la enfermedad que extrañas,
algo se trastorna de súbito.
Por supuesto, también hoy se manifiestan
los cobardes,
banderas y alaridos igual que cada sábado,
grAznar minuciosamente:
suyo será el reino de los cienos,
son hermanos de sangre de la barbaridad,
ya sabes, lo que a ti
más te divierte cuando los oyes gritar
viva cristo rey, viva la hostia puta.
Por eso decía que las palabras transcurren
conforme a tu desolación, se acercan a tu cuello
y te arañan cual muchacha, sí, sí, encantadora.
 

Publicado el 21/6/2012

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