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Así fue el homenaje a Sergio Gaspar y a DVD Ediciones


De izquierda a derecha: Manuel Rico, Juan Manuel Macías, Javier Lostalé, Sergio Gaspar,
Eduardo Moga y Jordi Doce. Foto tomada de Checanos.com

El pasado 18 de enero tuvo lugar, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el homenaje a Sergio Gaspar y a DVD Ediciones, organizado por Eduardo Moga y Javier Lostalé. En dicho acto participaron, acompañando al propio Sergio, los escritores Manuel Rico, Juan Manuel Macías, Javier Lostalé, Eduardo Moga y Jordi Doce. Después de la intervención de cada uno de ellos, un buen número de los poetas y escritores allí presentes, casi todos ellos vinculados de una forma u otra a la editorial, como Martín López-Vega, Juan Andrés García Román, Elena Medel, Pablo García Casado, Diego Doncel, Juan Antonio González Fuentes y un largo etcétera, fueron subiendo al estrado para unirse al homenaje, leyendo un poema o diciendo unas palabras.

En la primera crónica de esta nueva etapa de DVD Ediciones.com recogemos algunas imágenes y vídeos del homenaje. Reproducimos, además, un texto que escribió Jordi Doce para la ocasión, titulado Un centón para Sergio Gaspar y dos breves textos que mandaron Miguel Barrero y Vicente Luis Mora junto a Gonzalo Torné y que fueron leídos por Eduardo Moga durante el acto. Incluímos, por último, enlaces a otros medios que se hicieron eco del homenaje.

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UN CENTÓN PARA SERGIO GASPAR Y DVD EDICIONES
Por Jordi Doce

Esta estancia en las afueras a la que ahora debemos renunciar, que cerramos con llave a regañadientes para que quede intacta a nuestras espaldas, tiene y no tiene autoría. La fueron haciendo, con la tenacidad delhombre constante, las horas y los labios, la voz que murmulla a las tres de la madrugada y ese adulto extranjero que ensaya, frente al espejo convexo, una pronunciación desconocida que quizá sea su autorretrato más genuino, pues al fin y al cabo sabemos bien que yo es otro, se llame Aben Razín o Rengo Wrongo. Es el mismo adulto que, navegando a solas por la habitación, ha llegado a convertirse alguna vez, sin poder evitarlo, en el invitado incómodo de sí mismo.

En esta estancia todo guarda una rara coherencia, como si la viéramos con una lente de gran angular: paredes color cobalto, un lucernario, un muro con inscripciones que reproduce, en miniatura, algunas pintadas del muro de Berlín, un tablero de corcho con el mapa de América, fotos de los dos en la playa, ella con su primer bikini, un retrato de familia en el invernadero de nieve con el gato que sólo quería a HarryFormas débiles que vacilan en la penumbra, que la piel del vigilante rozó apenas al salir con prisa y que parecen, de lejos, un escenario con las pruebas del delito.

Detrás de una puerta hay otra estancia, que es la misma mitad de la anterior. En su sombrío armario hay un espejo negro y allí, a la luz de unfósforo astillado, tan fino y tenue que parece el hilo de nadie, podemos verlas máscaras que ha colgado de una percha el hombre que salió de la tarta, las hormigas sin sombra que corren por la esquinera, papeles casisubterráneos con el borrador de tres poemas, el dinero que cogerá de la mesa, de un manotazo, el que desordena, antes de contemplar, desplegado frente a él, el fin de semana perdido en un ejercicio triunfante de porno ficción. El mismo que, tras pasar la noche en blanco, sin licencia ni límite, revela en la pantalla su carne de píxel.

Ahora todo se ha fundido en negro y la lengua se ha vuelto ciega, pero no hay cuidado. Esa estancia vivirá impresa en la memoria de los lectores, delhuésped panorámico que somos todos al leer. Los que, por más señas, de tanto vadear ríos y no hacer pie aprendimos a medir el peso de los puentesy la tara que soportan. Los que sabemos cómo perder y terminar el día conel barro en la mirada. Los que combatimos la falta de lectura con poemas a la hora de comer y escribimos en nuestra vigilia breves historias de la sombra. Los que observamos, con ojos de entomólogo, la lenta construcción de la palabra, y a ratos perdidos vamos dando forma a nuestro vitral de voz.

No haya, pues, golpes en el pecho (feroces o no) ni heridos graves. No echemos leña al fuego. El mundo no se acaba, ciertamente, aunque se nos haga un poco más pequeño, más hostil. No es la última noche de la tierrani la destrucción de la mañana. Sólo una nueva revisión de la naturaleza,ley de vida. No hay que hacer ninguna autopsia. Poetry is not Dead. La poesía, que son los nombres del tiempo, que es el diario de la luz, que esamor tirano.

Hace triste, eso sí. Nos esperan, desde ahora –huyendo de las invasiones, esas que recoge el libro de las catástrofes donde nuestros hijos aprenderán a leer–, el cielo sin mácula, la errancia a campo abierto bajo un sol de sal, el tránsito hacia un país lejano y sus fronteras de niebla, sus montañas de niebla, el bosque lácteo de la noche donde brilla el hierro de la luna, la estrella que señala el norte magnético sobre las tiendas de fieltro.

El camino es largo, da vueltas y revueltas mientras en el cielo de Mercia se levanta, sorda y remota, la tormenta. Alguien dice: ¿Estás seguro de que no nos siguen? Otro duerme, intranquilo, el sueño del monóxido. Un tercero dibuja pequeños círculos en la tierra. El cuarto pregunta: ¿Dónde? Un quinto susurra para sus adentros: Dime qué.

Heredemos la sabiduría de las brujas. Cultivemos la astucia del vacío. Persistamos en la adoración, de todo y de todos, de nada o de nadie. Escuchemos la corriente subterránea del mundo. Escribamos, en fin,apuntes para un futuro manifiesto.

Después de todo, lo que queda es esto, todo esto.


Sergio Gaspar en Madrid

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UN EDITOR COMO LOS DE ANTES
Por Miguel Barrero
(Texto leído por Eduardo Moga)

De Sergio Gaspar se puede decir que es un editor de los de antes, en el mejor sentido de la expresión: un editor procedente de aquella época remota en la que los editores concebían el libro no como un mal necesario en el camino a los beneficios contables, sino como un fin en sí mismo, y desempeñaban su oficio guiados por la vocación de crear algo perdurable, porque eran incapaces de concebir la literatura como una mera transacción comercial y sabían que la mejor obra de un editor será, siempre, el catálogo que va quedando a sus espaldas. La trayectoria de Sergio, en ese aspecto, ha sido modélica en unos tiempos que le hacen a uno pagar caras las veleidades románticas. El catálogo de DVD Ediciones es mucho más que un mero listado de nombres y títulos más o menos acertados. Es, también y sobre todo, un intento de construir una nueva literatura española no al margen del discurso dominante, pero sí en permanente diálogo y confrontación con sus más firmes postulados. Una vez, en el transcurso de un largo y memorable paseo por Barcelona, me expresó su convicción de que la literatura española estaba herida de muerte y lo único que él podía hacer era retrasar la agonía con algún que otro impulso de respiración asistida. Puede que, pesimista como es, ahora que, triste e inesperadamente, DVD Ediciones se ha convertido en un recuerdo, piense que todo el esfuerzo fue baldío y que, a fin de cuentas, tal vez hubiera sido mejor emplear el tiempo en otros menesteres. En ese caso, se equivocará, porque creo que cabe aplicar aquí, si se me permite el juego parafrástico, una ligera variación de aquellas famosísimas palabras con las que Antonio Machado rubricó su exilio a Francia a través de la frontera catalana: los economistas, los financieros, las ratas de cloaca que ordenan los parámetros macro y microeconómicos de este malhadado siglo nuestro, dirán que Sergio Gaspar ha perdido la guerra. Los escritores, los lectores, los periodistas, todos los que hemos venido estando al tanto de su andadura en estos últimos lustros, tenemos muy claro que, literariamente hablando, ha obtenido una victoria abrumadora.


Eduardo Moga con Jordi Doce

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UN TEXTO FIRMADO POR VICENTE LUIS MORA Y GONZALO TORNÉ
(Leído por Eduardo Moga)

El hecho de que la primera traducción íntegra de la Ilíada al castellano, realizada en 1788 por Ignacio García Malo, siga siendo hoy legible y válida, nos asevera que el océano de siglos y diferencias lingüísticas y culturales no ha impedido que Áyax y Héctor sigan combatiendo infinitamente, tal y como surgió la imagen de la mente de Homero; el esfuerzo de los traductores ha permitido que lectores de distintas épocas históricas puedan apreciarla. Si eso ocurre en el tiempo, cómo no va a ocurrir con el espacio. Gracias a DVD Ediciones la cultura española ha podido nutrirse del legado de todas estas geografías: Francia, Alemania, Estados Unidos, Brasil, Austria, Irlanda, Italia, Inglaterra, Japón y Grecia clásica, a lo que habría que añadir el ímprobo trabajo realizado para la difusión de la literatura catalana, tanto antigua como contemporánea. Lo importante no es que Sergio Gaspar haya querido que algunos grandes nombres de la literatura mundial, de Basho a Rimbaud, de Shakespeare a Hölderlin, estén traducidos; lo importante es cómo están hechas esas traducciones y el tremendo impacto que han tenido y esperamos que sigan teniendo entre sus lectores. DVD ha puesto el listón muy alto a las editoriales independientes en cuanto al acierto en la elección de los traductores y al cuidado de las versiones finales. Gracias a editores como Sergio Gaspar, Áyax y Héctor pueden confiar en que no desaparezca bajo sus pies el campo de batalla.


Javier Lostalé y Sergio Gaspar

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DOS VÍDEOS DEL HOMENAJE
(Tomados de Checanos.com)

Manuel Rico, leyendo un poema de Sergio Gaspar:




Sergio Gaspar, durante su intervención, leyendo el poema Algunos metros de infinito, perteneciente a su libro Estancia:


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ENLACES

Entrevista a Sergio Gaspar en el programa El ojo crítico, de RNE

Lo que debemos a la editorial DVD, en el blog Letra pequeña de Javier Rodríguez Marcos

En El Cultural del diario El Mundo

Em www.checanos.com

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Sergio Gaspar y María Fortuny, fundadores de DVD Ediciones

Publicado el 12/2/2013

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